Categoría: Lonas y cordones

4 manualidades con cordón de algodón trenzado

El cordon algodon trenzado es un material económico y que se encuentra en todos los colores. Esto hace que sea perfecto para realizar manualidades en casa, tanto para los adultos como para los niños. Una fantástica manera de tener a los peques entretenidos durante toda una tarde de fin de semana, sobre todo cuando llega el mal tiempo.

Macramé. El macramé estuvo muy de moda hace años y vuelve a ser tendencia ahora que se lleva lo natural y lo hecho a mano. Esta forma de trabajar con cordón vale tanto para hacer un bonito macetero como para realizar un cinturón. Un trabajo que da gusto hacer porque es sencillo y luce mucho y siempre gusta tener cosas tan personales en casa o para usar como complementos.

Collares. El cordón de algodón trenzado es perfecto para engarzar todo tipo de collares. En sus versiones más finas puede valer incluso para las perlas. Y es que pasado algún tiempo es fácil que los collares acaben rompiéndose porque los cordones usados para unir sus abalorios se pudran. Cambiar el cordón puede hacer que el collar se vea de nuevo impecable y resista mucho más, sin riesgo de que las cuentas o perlas acaben tiradas por el suelo y perdidas.

Pulseras trenzadas. Encontramos este tipo de pulseras en todos los mercadillos y ferias. Son muchos los artesanos que se dedican a hacerlas y que además le dan su toque personal. Usan para sus creaciones cordones finos de diferentes tonos y logran diseños muy personales y únicos que se llevan a vender tan bien como cualquier otro elemento de bisutería. Los mejores con este tipo de técnica son capaces hasta de crear letras o diseños únicos personalizados que tienen mucho más valor.

Mordedores para perros. Con el cordón grueso trenzado de algodón también se pueden hacer mordedores para perros de diferentes tamaños. Estos mordedores caseros permiten que el perro juegue y se desahogue sin usar para ello nuestra ropa o nuestros zapatos. Aunque son ideales para los perros cachorros, también sirven para que el resto de canes puedan jugar. Pueden lanzarse para que vayan a cogerlos o pueden ser ese juguete con el que les encanta esconderse en casa para mordisquear a gusto.

Todos estos trabajos puede hacerlos cualquiera en casa y hay en Internet muchos tutoriales que permiten seguir las pautas y conseguir diseños muy atractivos.

Las terrazas son para el verano… y la primavera

En Madrid, a partir de abril, los bares y cafeterías empiezan a ponerse nerviosos ante la llegada del buen tiempo. El consumo se dispara gracias a las terrazas. ¿Por qué nos gustan tanto? Es una manera de disfrutar del buen tiempo y conversar. Una forma de pasar un rato agradable, en definitiva.

Por todo ello, los locales hosteleros cuidan tanto sus terrazas, son una fuente de ingresos clave para cuadrar las cuentas del año. Pero abrir una terraza asociada a un local no es tan sencillo.

Lo primero que debemos hacer es pedir permiso a las instituciones que correspondan, generalmente el ayuntamiento. No podemos colocar la terraza como nos venga en gana, hay que tener en cuenta de que en la mayoría de los casos ocupan parte del espacio de público, ya sea en calles o plazas. Y cuidado con cómo cubrimos la terraza. Lo más conveniente es encargar a una empresa especializada en lonas a medida o en cristaleras para adecuar este espacio.

No hace demasiado tiempo se produjo una fuerte polémica en una ciudad cuando el ayuntamiento cambió las directrices para la creación de terrazas hosteleras. Muchos ciudadanos se quejaron porque dejaban poco espacio en las calles. Todos hemos visto alguna vez esas terrazas dispuestas en sitios imposibles, aprovechando cada resquicio y que apenas permiten el paso.

Por ello, antes que nada, lo más adecuado es consultar adecuadamente la ley para habilitar la terraza de nuestro local. Porque es muy desagradable tener que cambiarlo todo una vez que hemos dispuesto la terraza debido a que no se adapta a ley, ya sea por no dejar espacio suficiente en la calle, por la cantidad de mesas, por la longitud de las lonas a medida, etc.

Una vez que tenemos claro qué podemos y qué no podemos hacer es momento de pasar al siguiente nivel: el estilo. ¿Buscamos una terraza que marque la diferencia? Si es así, huye de las sillas y mesas patrocinadas por una firma de refrescos o de cerveza. Encarga mobiliario específico, a poder de ser que esté en relación estética con el interior del local. Y a buen seguro que tendrás más clientela.