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Goccia

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Dormir bien no tiene precio

Eso dicen, dormir bien no tiene precio pero lo cierto es que cuando vas a mirar los precios de los colchones y de los canapés correspondientes te echas a temblar. En algunas tiendas dormir bien no solo tiene precio, sino que además es absolutamente prohibitivo.

Pero, ¿tienen estos altos precios una razón de ser? Para saber si un colchón merece la pena tienes que fijarte en su composición. Por ejemplo, los colchones de viscoelástica suelen tener una capa de este material cuyo grosos puede variar bastante. La viscoelástica es cara y por eso a mayor grosor, mayor precio.

Pero, ¿es mejor un colchón de viscoelástica con la capa más gruesa? No necesariamente, ya que no todo el mundo tiene las mismas preferencias a la hora de dormir. Un colchón con mucha viscoelástica va a ser muy mullido, con efecto nube, cosa que no a todo el mundo le gusta. Una capa fina de viscoelástica puede ser mucho más cómoda para quienes quieren una base firme, pero que no ejerza presiones.

Además de la capa de viscoelástica está el núcleo del colchón, que en estos casos puede ser de látex, de muelles entresacados o de espuma. Los más caros son los de núcleo de látex y los más económicos son los de espuma. Ambos modelos concuerdan en que son más duros. Los muelles ofrecen una superficie más mullida y son los favoritos de la mayoría de los clientes.

Por último, está el recubrimiento del colchón que puede ser de poliéster, algodón o de lana. En algunos casos, tienen un recubrimiento diferente por cada cara para alternar en verano y en invierno consiguiendo aumentar el calor o el frescor según corresponda.

Si encuentras colchones y canapes baratos lo primero que tienes que mirar es su composición, no su marca. Y compararlo con otros colchones que tengan idéntica composición y los mismos materiales. Solo así sabrás si son baratos de verdad o si estás ante algo que solamente tiene un precio acorde a su calidad.

Muchas veces, al adquirir un colchón, estamos pagando por la marca y por el nombre del producto más que por su calidad real, ya que hay otros modelos en el mercado con idénticas características y que pueden llegar a costar incluso la mitad por el hecho de que el fabricante no es tan conocido. Saber lo que se compra es fundamental para adquirir lo mejor al precio más reducido.