Las zapatillas del futuro 

El futuro ya está aquí. Solo hace falta asomarse a la ventana para comprobarlo. De hecho, muchos de nosotros llevamos semanas sin poder hacer nada más que eso: mirar por la ventana. El futuro es gente con mascarilla, muy alejados unos de otros, y pidiendo cita previa para ir a la tienda. No es un futuro muy halagüeño en algunos aspectos, pero a buen seguro que sacaremos muchas cosas positivas de todo esto a largo plazo.

Y es que, según muchos expertos, tras crisis sanitarias de este tipo, el consumidor tiende a apostar por productos y servicios que aseguren respeto por el medio ambiente y por la sostenibilidad. Y la sostenibilidad no solo consiste en apostar por materiales reciclables, evitando en la medida de lo posible los plásticos o el cuero, sino que también consiste en respetar la dignidad de los trabajadores, apostar por el comercio local, etc.

Por eso, productos como el calzado vegano se está poniendo de moda entre muchos consumidores. Los empresarios del sector de la moda son conscientes de que este sector tampoco escapa a la sostenibilidad: “ningún proyecto puede obviar el criterio de la sostenibilidad tanto en el propio funcionamiento de la empresa como en la estrategia de marketing”. Al fin y al cabo, no solo sirve con ser sostenible, también “hay que parecerlo”.

Así que la moda sostenible usa esa ventaja competitiva en sus campañas de marketing con respecto a la moda más tradicional. Hay que tener en cuenta que las grandes marcas o las grandes cadenas tienen muchas más dificultades para cambiar toda su estructura y hacerla sostenible. Sin embargo, a un nuevo proyecto no le cuesta tanto iniciarse respondiendo adecuadamente a esos criterios. De hecho, son conscientes de que puede ser una ventaja a largo plazo y apuestan por ello sin ambages. 

Por eso, las nuevas firmas de calzado vegano están triunfando entre determinados tipos de consumidores que están comprometidos con otro tipo de consumo más responsable. Porque se puede ir a la moda y estar la última sin que eso suponga un perjuicio para el medio ambiente.