LOS HOSPITALES MEJOR LEJOS

No me gusta nada ir a los hospitales, por muchas veces que tenga que ir, El problema viene por el olor, ese olor a desinfección y a gasas que se te mete en la nariz y no consigues quitártelo en un buen rato. Y el estar rodeado de enfermos no es que me haga ninguna gracia. La última vez que estuve en un hospital fui a visitar a un amigo que tenía un tumor en el recto, pero por fortuna todo fue bien y ahora ya está más o menos curado en casa.

No entiendo como puede haber gente a la que de verdad les guste ir de visita a los hospitales, en mi familia conozco a gente que parece que les encante ir a los hospitales y al médico. 

 

Personalmente, solo voy al médico cuando es estrictamente necesario y no voy por vicio como hacen otras personas que parece que hasta son amigos de sus médicos de cabecera. Mi médico de cabecera no creo que me reconozca cuando vaya la siguiente vez. He ido tan poco a lo largo de mi vida al médico de cabecera que si digo la verdad no sé ni tan siquiera como se llama. Y no creo que con los años nos vayamos a conocer mucho más. Es más, creo que mi médico de cabecera se ha jubilado recientemente, por lo que la próxima vez que vaya al médico de cabecera va a ser un médico nuevo. Solo espero que no tarde tanto con los pacientes como el médico anterior, porque me desesperaba en la sala de espera.

 

Considero que al médico solo hay que ir cuando es necesario y no ir por vicio como hacen muchas personas cuando tienen el menor síntoma, a los médicos no hay que hacerles perder el tiempo que ya están suficientemente ocupados con todos los pacientes que tienen. Y no digo los médicos que aparte de pasar consultas también tienen que operar, esos médicos si que me parecen dignos de alabar, Porque es como si hiciesen dos trabajos a la vez. Por si no tenían suficiente con lo que tienen.

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