Todo lo que no puedo comer

Mi vida ha cambiado mucho desde que me diagnosticaron intolerancia a la lactosa. He tenido que variar mucho mi dieta para evitar todos aquellos productos que me pueden sentar mal. Una vez que me hicieron análisis y contraanálisis demostrándose que mi malestar y mis pésimas digestiones estaban muy relacionadas con mi problema con la lactosa, me puse en manos de un nutricionista para que me ayudara a elaborar una lista de alimentos y bebidas prohibidas.

Y es que la lactosa de la leche está presente en muchos productos además de la propia leche. El hecho de que las intolerancias alimentarias estén cada vez más en boga ha sido un alivio para mí que, por lo menos, tengo muchas opciones de leche sin lactosa en el supermercado. Por ahí no voy a tener problemas, pero sí con otras cosas.

¿Sabías que muchos embutidos, salsas o hamburguesas pueden contener lactosa? A partir de ahora, debo fijarme bien en el etiquetado de los productos porque muchos de los que aparentan no tener nada que ver con la sopa, incluyen lactosa por diversas razones como el sabor o la textura. Y es que incluso la cerveza puede incluir lactosa, lo que también supone un problema para mí, que siempre me he considerado un gran cervecero.

Con todo, mi nutricionista me ha dado algunas claves para “sobrevivir” a la lactosa de la leche. Al fin y al cabo se trata de mi salud. Y tengo que decir que desde que me diagnosticaron la intolerancia me he sentido mucho mejor por razones obvias (he dejado de consumir muchos productos con lactosa), pero también he aprendido a alimentarme mejor.

Es algo en lo que coincidimos muchas personas con intolerancia o alergias alimentarias, sobre todo cuando nos los diagnostican en edad adulta: nos sirve para replantearnos nuestra dieta. No opinan lo mismo algunos miembros de mi familia que han tenido que acostumbrarse a los alimentos sin lactosa, pero no es cuestión de tener dos armarios separados. Tampoco mi economía es que me lo agradezca, porque algunos productos sin lactosa son más caros: pero lo importante es la salud, ¿no?