Tus hábitos digestivos pueden estar dándote pistas sobre tu salud

Si has tenido cambios en tus hábitos digestivos tal vez tu cuerpo te está indicando que algo no va bien. Por ejemplo, si de repente sufres de estreñimiento o de diarrea o si encuentras dificultades a la hora de ir al baño por dolor, incluso sangre en las heces, podríamos estar hablando de problemas que van desde las simples y molestas hemorroides hasta de una enfermedad más grave. Por ejemplo, en un tumor en el recto sintomas como esos son bastante frecuentes y si bien no hay por qué pensar en esto, es recomendable acudir al médico para que sea el profesional el que nos indique qué es lo que va mal en nuestro cuerpo.

Lo mismo sucede con síntomas como dolores en el estómago, ardor de estómago o digestiones muy pesadas. Estos síntomas pueden tener muchos orígenes diferentes y no hay que darles importancia cuando ocurren de manera excepcional un día, pero si se repiten y se convierten en algo frecuente, hay que ir al médico. Los ardores de estómago y las lesiones que estos ardores causan pueden estar en el origen de muchas úlceras, pero también de algunos tipos de cáncer de esófago. Por eso, no solo es importante saber cuál es el origen del problema, sino también darle soluciones para evitar que acabe convirtiéndose en algo muy grave.

Si alimentos que has comido toda tu vida sin dar problemas, como los lácteos, comienzan a sentarte mal, puede haber diferentes causas también para esto. En algunos casos podemos estar hablando de intolerancias alimenticias, las cuales pueden comenzar a producirse en cualquier momento de la vida. Pero en otros casos estos síntomas pueden ser debidos a daños en la flora intestinal. Una vez que la flora se ha recuperado, el paciente puede volver a comer de todo sin tener consecuencias.

El especialista puede recomendarte qué tomar para ayudar a la flora intestinal, generalmente probióticos y prebióticos, y en caso de que las molestias perduren valorar la posibilidad de realizar una prueba de intolerancia a la lactosa. Los intolerantes tienen hoy muchas maneras de llevar una vida bastante normal e incluso pueden tomar lácteos sin sufrir las molestias consecuencias gracias a los preparados a base de lactasa.

En general, ante cualquier cambio en las digestiones o en la forma de ir al baño que dure más allá de unos días, la visita al médico es obligada para averiguar cuál es la causa.

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